Soy lo que Soy

El Poder de las Palabras: Un Superpoder Oculto

3 de agosto de 2024·8 min de reflexión·Santiago Vitagliano
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Llega un momento en que el ruido exterior se aquieta y la voz interior comienza a hablar. Bajo la superficie de la vida cotidiana existe un fundamento más profundo de quietud donde el verdadero yo aguarda ser conocido.


«¿Y si un superpoder que guarda una de las claves de la existencia estuviera oculto tanto en mujeres como en hombres? Nuestros pensamientos dictan nuestra existencia de maneras que van más allá de nuestra comprensión. Esencialmente, nos convertimos en lo que pensamos. Los registros más antiguos de muchas escrituras destacan la relevancia e importancia de la palabra hablada, que siempre sigue a un pensamiento previo. Muy pocos de nosotros hemos tenido la oportunidad de elevar nuestra conciencia y tomar conciencia del ruido constante en nuestras mentes. Esa pequeña voz interior nos recuerda constantemente lo que es o no es.

¿Y si pudiéramos elevar nuestra conciencia por encima de los patrones de pensamiento neuronal en piloto automático? Al igual que un pez en el agua, a veces inconsciente de que está nadando, podríamos elevarnos por encima del incesante diálogo interno. Recuerdo vívidamente el día en que este avance ocurrió en mí, hace más de década y media. Acababa de terminar de leer El Poder del Ahora de Eckhart Tolle. Estaba sentado en el Parque Memorial Maurice Gibb en South Beach, contemplando la bahía al atardecer. El sol dorado destellaba sobre las pequeñas olas de la bahía. Una suave brisa de primavera me rodeaba mientras me permitía apreciar la belleza y olvidar, por un momento, todas las instancias dolorosas de mi existencia. Esta revelación ocurrió casi instantáneamente, lo cual atribuyo a un acto de Gracia. Por primera vez en mi vida, la pequeña voz en mi cabeza enmudeció, y me asomé a la verdadera naturaleza de la realidad. Mis sentidos se expandieron más allá de lo normal, y la hipnotizante belleza del mundo a mi alrededor me cautivó completamente durante lo que pareció una eternidad. La experiencia de nuestro estado natural de ser, que algunos describen como «Unidad», es indescriptible pero genuinamente transformadora.

Ese día, me di cuenta de manera gnóstica de que había mucho más en nuestra existencia de lo que aún puedo comprender, pero que mi diálogo interno tenía mucho que ver con la realidad que experimentaba. Un hecho empírico interesante ha sido que recibir la Gracia no es como un experimento científico replicable. Sin embargo, uno de los aspectos fundamentales es que siempre se debe estar abierto y ser buscador hasta encontrar lo Divino dentro de uno mismo. Una vez encontrado, uno debe dejar de buscar y fundirse en el tejido de la existencia, pues este es el acto espiritual supremo. La aceptación de la realidad misma es la más alta manifestación de la maestría espiritual.

Mientras tanto, uno debe navegar el complejo entramado de nuestra relación con la realidad y las implicaciones de nuestro diálogo interno, nuestros miedos y traumas. Sé de primera mano que mis mayores triunfos han llegado a través del abrazo de la carencia y el dolor. Nuestro carácter y nuestra relación con la Divinidad son más simples cuando no existen distracciones materiales. La Verdad última solo puede ser conocida por quienes la encuentran en el vacío interior. No podemos crear el tiempo o el espacio para ver el mundo interior a menos que estemos privados del mundo exterior. La sabiduría es una experiencia gnóstica y, en muchos casos, el resultado de la Gracia y la misericordia de nuestro Padre. Todo lo que cualquiera puede hacer es señalarte la dirección correcta, pero el camino es estrecho y lleno de cuestas interminablemente empinadas. ¿Nos elevaremos a la oportunidad que nos brinda la vida, o sucumbiremos a las miserias que nos infunde? Uno podría pensar erróneamente que la abundancia material aliviaría la mayor parte del dolor de nuestra vida. Sin embargo, te digo, habiendo experimentado ambos extremos, que la abundancia material no es más que un analgésico suave que nos roba la oportunidad de abrazar plenamente las fuerzas interiores para encarnar nuestro más alto potencial. Nadie puede hacer esto por ti; uno debe emprender este camino en solitario. No hay mentores, maestros, gurús ni escrituras que puedan transferir esta sabiduría; en el mejor de los casos, pueden señalar el conocimiento alcanzado a través de sus propios caminos.

Existe una correlación directa entre lo que afirmamos o creemos que somos y lo que percibimos que es. La verdad está en los ojos del que la mira. La única verdad absoluta que pude encontrar en mi existencia ha sido lo Divino mismo. Toda la ciencia que he estudiado ha presentado excepciones dentro de las observaciones, y en esencia sigue siendo subjetiva.

Se necesita mucha humildad y valentía para ir en contra de la norma social y darse cuenta de que todo es subjetivo. No hay combinación más poderosa que las palabras «Yo soy...». En ellas reside la cerradura y la llave de nuestras autoidentificaciones. La verdad es que en nuestro núcleo no hay más que vacío; en ese vacío, uno puede encontrar la Divinidad. Pero a menos que reunamos el valor para desidentificarnos completamente de lo que «creemos que es real», nunca podremos encontrarla.

La única razón por la que Jesús dijo que dejaran que los niños vinieran a él «porque de ellos es el Reino de los Cielos» es que un niño pequeño todavía no se ha autoidentificado con nada. En esa inocencia, aún puede coexistir dentro de la comunión natural con nuestro Padre. Uno debe vaciarse para estar en su presencia. A través de una elección consciente, se nos concede nuestro libre albedrío para experimentar la realidad.

Mi pregunta para ti hoy es: si tuvieras un superpoder que pudiera alterar el tejido del espacio y el tiempo y, como una pequeña semilla, pudiera ser plantado en tu mente subconsciente para finalmente producir frutos jugosos y dulces, ¿lo usarías correctamente, o lo desperdiciarías?

Hoy quiero invitarte a hacer un ejercicio: si aceptas el desafío de cambiar tus identificaciones, ¿por qué no elegir aquellas que te harían una mejor versión de ti mismo? Una versión ante la cual el mundo entero voltearía a mirarte en busca de inspiración. Aquí tienes una lista de autoidentificaciones valiosas; puedes leerla cada mañana al despertar.

Crear una lista exhaustiva de todos los atributos humanos positivos sería extenso, pero podemos comenzar con esta lista sustancial. Aquí hay un buen comienzo:

Soy hermoso, soy amable, soy perfecto, soy armonioso, soy inteligente, soy bondadoso, soy compasivo, soy fuerte, soy resiliente, soy seguro de mí mismo, soy valiente, soy creativo, soy imaginativo, soy reflexivo, soy generoso, soy comprensivo, soy paciente, soy diligente, soy dedicado, soy honesto, soy digno de confianza, soy respetuoso, soy optimista, soy esperanzador, soy agradecido, soy alegre, soy entusiasta, soy adaptable, soy flexible, soy ingenioso, soy perseverante, soy audaz, soy aventurero, soy ambicioso, soy curioso, soy de mente abierta, soy empático, soy solidario, soy confiable, soy leal, soy amigable, soy sociable, soy considerado, soy cortés, soy refinado, soy elegante, soy elocuente, soy sabio, soy perspicaz, soy sereno, soy pacífico, soy tranquilo, soy reconfortante, soy protector, soy amoroso, soy sanador, soy espiritual, soy fiel, soy devoto, soy apasionado, soy enérgico, soy vibrante, soy vivaz, soy juguetón, soy divertido, soy humorístico, soy desenfadado, soy positivo, soy inspirador, soy motivado, soy influyente, soy empoderador, soy líder, soy pionero, soy innovador, soy progresista, soy visionario, soy altruista, soy humanitario, soy filantrópico, soy benevolente, soy cariñoso, soy perdonador, soy inclusivo, soy único, soy original, soy auténtico, soy genuino, soy sincero, soy modesto, soy humilde, soy consciente, soy despierto, soy iluminado, soy libre, soy seguro, soy próspero, soy exitoso, soy saludable, soy equilibrado, soy estable, soy centrado, soy alineado, soy eficiente, soy efectivo, soy hábil, soy talentoso, soy dotado, soy extraordinario, soy excepcional, soy excelente, soy magnífico, soy majestuoso, soy brillante, soy radiante, soy luminoso, soy puro, soy transparente, soy lúcido, soy sabio, soy filósofo, soy maestro, soy experto, soy guía, soy mentor, soy educador, soy erudito, soy intelectual, soy astuto, soy perspicaz, soy prudente, soy sagaz, soy bendito, soy amor incondicional.»


Que esta reflexión te encuentre justo donde estás e ilumine con suavidad el siguiente paso ante ti. Camina en quietud, en valentía y en confianza.

Con amor, gratitud e iluminación,

Santiago Vitagliano signature
Continúa el viaje

Esta reflexión es una página de un despertar más amplio.

Si estas palabras tocaron algo en ti, el libro es donde vive el recorrido entero: los encuentros, el deshacerse de lo conocido y el largo camino de regreso a ti mismo.

The Journey Begins Within, by Santiago Vitagliano
El Libro · Despertar Espiritual

El Viaje Comienza Adentro

Un relato directo del despertar a través de la experiencia vivida, forjado por los encuentros con lo Divino y el desmoronamiento de todo lo que alguna vez se creyó verdadero. No es un libro de teorías. Es una invitación a ver con mayor claridad.

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